Ulceras Por Presión: prevención y tratamiento
Un concepto avanzado para el ALIVIO DEL DOLOR
Prevención UPP
Prevención UPP



Ulceras Por Presión (UPP).   Prevención

INTRODUCCIÓN 

Las úlceras por presión son un importante problema en la práctica de enfermería suponen una gran responsabilidad para nosotros, profesionales que dirigimos y administramos los cuidados que se aplican a nuestros pacientes, la presencia de UPP, son un indicador negativo de calidad de cuidados, debemos de emplear todos los medios de prevención a nuestro alcance para llegar al objetivo último de erradicar este importante problema de salud de todos los ámbitos asistenciales, Instituciones hospitalarias, atención primaria y sociosanitaria.


 


 

DIAGNÓSTICO

La úlcera por presión es una lesión de la piel secundaria a un problema isquémico. En diagnóstico enfermero Deterioro de la Integridad Cutánea R/C.

Se define como la alteración de una necesidad  básica para las personas, Mantener la integridad de la piel, además del  cuidado de las patologías que motivan el ingreso del paciente, mantener la integridad de la piel de los mismos tendría que ser el principal de nuestros objetivos de cuidadores.

Sabemos que las UPP pueden agravar el estado de salud del paciente, causar infección local y sistémica, implicar complicaciones e incluso pueden ser causa del fallecimiento del mismo, su cuidado ocasiona una importante sobrecarga asistencial, pueden aumentar el tiempo de ingreso de los pacientes,  y los hace dependientes durante mucho tiempo de las personas que lo rodean, familiares, cuidadores informales, personal sanitario, esta dependencia  puede ser de meses, años, o acompañar al paciente hasta el final de sus días.


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ETIOPATOGENIA 

 La presión que se ejerce de forma continua entre dos planos duros, las prominencias óseas y el colchón, silla etc. Produce isquemia, dando lugar a eritema local y si la presión continúa a la muerte tisular.

Si no eliminamos las causas que pueden originar esta isquemia, presión, fricción-rozamiento o cizallamiento, la lesión puede avanzar hasta comprometer planos profundos, músculos, tendones o huesos. De aquí la importancia de detectar y valorar la úlcera de grado I, eritema que no palidece a la presión, en este momento en que la piel presenta un eritema, podemos conseguir que regrese la lesión aplicando cuidados encaminados a la prevención, Ácidos grasos hiperoxigenados, cambios posturales, vigilancia e hidratación de la piel etc. etc.

Como decimos más arriba, las fuerzas responsables de su aparición son, la presión, la fricción y la cizalla, junto a estas, otra causa de especial gravedad es la humedad, con especial atención a la producida por incontinencia.

 

PRESIÓN:   Es una fuerza que actúa perpendicularmente a la piel, debido a la gravedad, y provoca la compresión tisular entre dos planos duros, el óseo y el externo, si esta presión se mantiene por encima de 32 mmHg ocluye el flujo sanguíneo, provocando la disminución de oxígeno y nutrientes y aumentando los desechos metabólicos. Tenemos que advertir que a fuerza de  presión le añadimos el factor tiempo, la presión muy intensa pero durante poco tiempo puede no ser causa de UPP, pero una presión leve mantenida durante  un largo periodo de tiempo, puede  ser causa de úlcera por presión. Ver Imagen

 

ETIOPATOGENIA Presión

 

FRICCIÓN: Son fuerzas que se ejercen en paralelo a la piel. Roce o frotación de la piel sobre las sábanas.

 

FUERZA DE CIZALLA: Son fuerzas tangenciales entre la piel y planos profundos. Puede combinarse con la presión. Esta fuerza de cizalla es muy frecuente cuando en lugar de situar al paciente reposicionándolo elevándolo del plano de la cama con la entremetida, lo hacemos arrastrándolo, tirando de los miembros o las sábanas, cuando actuamos de esta última forma afectamos con nuestra mala praxis a la seguridad del paciente, poniéndolo en riesgo de padecer deterioro de la integridad cutánea.

 

FACTORES DE RIESGO

Vamos a enumerar brevemente los factores de riesgo. Estos pueden ser intrínsecos o extrínsecos.

                Pueden ser:

*      La edad.

*      Capacidad física disminuida.

*      Lesiones en la piel, edemas, sequedad, de la piel, piel fría, húmedad.

*      Patologías vasculares o respiratorias que signifiquen una disminución del aporte de  oxigeno.

*      Alteración del estado de conciencia, disfunciones en la sensibilidad.

*      Disfunciones motoras.

*      Desequilibrios nutricionales, ya sean por exceso o defecto.

*      Trastornos inmunológicos.

*      Incontinencia urinaria, fecal o ambas.

*      Tratamientos médicos, pacientes tratados con fármacos con acción inmunosupresora,  sedante, corticoides, citostáticos, radiaciones, inmovilidad prolongada, ya sea por tratamientos médicos, fijaciones, férulas…. o por intervenciones quirúrgicas prolongadas.

*      BORRAR

 

A TENER MUY EN CUENTA LOS FACTORES DERIVADOS DE LOS CUIDADOS

Son todos aquellos factores, en que de alguna manera influyen las actuaciones o ausencia de ellas, que ejecutan los cuidadores sobre el paciente.

*      Realizar la higiene de forma inadecuada. No secar adecuadamente y mantener la piel húmeda, frotar al secar, la falta de diligencia al retirar fluidos que pueden lesionar la piel, orina, heces, vómitos, sangre.

*      No aplicar en estas zonas de riesgo por humedad, películas barreras no irritantes (PBNI) o pomadas de óxido de zinc.

*      Tirar del paciente o de la sábana, arrastrándolo al movilizarlo, provocamos sobre su piel fuerzas que ocasionan fricción o cizalla.

*      Al colocar al paciente dispositivos, sondas, mascarillas, etc no vigilar para que no ejerzan presión o tracción

*   No realizar cambios posturales o hacerlo de forma inadecuada

*   Vendar y almohadillar con algodón los talones. “NO PROTEGEN”. En la imagen nos encontramos con placa necrótica a la retirada del vendaje.  Ver Imagen

 

FACTORES DE RIESGO. Factores derivados de los cuidados. Placa Necrótica

 

*      Colocar sobre los talones, prominencias óseas o zonas de riesgo, como protección, productos que impidan la vigilancia y cuidados diarios de la piel, al retirar podemos encontrar una úlcera ya instaurada, existen productos que mantienen los talones elevados sobre el plano de la cama. En la imagen úlcera de primer grado y necrosis a la retirada del apósito.  Ver Imagen

 

Ulcera de Primer Grado

 

*      No realizar una efectiva continuidad de cuidados.

 

*      Arrugas, pliegues o partículas en sábanas bajeras, entremetidas o empapaderas en la cama o lugares donde el paciente permanezca sentado, puede dar lugar a la formación de UPP . En la imagen úlceras de II y III grado por pliegues en sábana bajera. 
 
Ver Imagen 

*      Falta de formación a pacientes y cuidadores.

*      No aplicar ácidos grasos hiperoxigenados (AGEHO) en zonas de riesgo, inclusive en úlceras de grado I.

*      No colocar medidas de prevención a pacientes de riesgo.

 

Ulcera de Primer  y Segundo Grado

 

 

ZONAS DE ESPECIAL RIESGO SEGÚN LA POSICIÓN DEL PACIENTE

DECUBITO DORSAL

Talones, Sacro, Raquis dorsal, Omoplatos

 

DECUBITO LATERAL

Maleolo, Trocánter, Hombro, Omoplato

 

SEMISENTADO-POSICIÓN DE FOWLER

En esta posición los principales puntos de apoyo están en el sacro los isquiones y el coxis, zonas de especial riesgo por la intensa presión que soportan y el tiempo que permanecen los pacientes en tal posición, dando lugar a fuerzas tangenciales que producen importantes lesiones por cizalla, importante no inclinar el cabecero mas de 35º. En imagen múltiples úlceras en paciente vida cama sillón.  Ver Imagen

 

Semi-sentado Posición de FOWLER

VALORACIÓN DEL RIESGO DE ÚLCERAS POR PRESIÓN (UPP)

La valoración de riesgo de UPP la realizamos las enfermeras, utilizando escalas de valoración de riesgo de UPP (EVRUPP). Esta es una herramienta metodológica, que nos permite básicamente, detectar el o los factores que ponen al paciente en situación de riesgo, y por lo tanto desarrollar un plan de cuidados dirigidos a la prevención de esos factores que afectan a su seguridad.

Existen distintas escalas, debemos de utilizar escalas que estén validadas, en  mi centro de trabajo Hospital Virgen Macarena de Sevilla, empleamos la escala EMINA.

 

Escala de EMINA

Esta herramienta metodológica, nos permite valorar el riesgo que tiene un paciente de desarrollar UPP. El objetivo del empleo de este instrumento de medida, se centra en detectar y dar un valor numérico al o los factores que ponen al paciente en situación de riesgo, esto nos permite una unidad de criterio para establecer planes de cuidados encaminados a la prevención. Esta  escala mide cinco factores. 

 

A.    Estado mental. 

B.    Movilidad.

C.    Humedad r/c la incontinencia. 

D.   Nutrición. 

E.    Actividad. 

Cada uno de los aspectos se valora en cuatro categorías, sin riesgo, riesgo bajo, riesgo medio y riesgo alto, valoramos con una puntuación desde 0 a 3, siendo el valor cero, riesgo nulo, entre 1 y 3 riesgo bajo; entre 4 y 7 riesgo medio y entre 8 y 15 riesgo alto.

 

 

Escala de valoración EMINA

 

Escala de valoración EMINA